Mostrando las entradas para la consulta actividades ordenadas por fecha. Ordenar por relevancia Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta actividades ordenadas por fecha. Ordenar por relevancia Mostrar todas las entradas
viernes, diciembre 04, 2015
On viernes, diciembre 04, 2015 by Unknown in Artículos, Blog universitario, Cambio climático, Medio ambiente No comments
Por: Yuliana Rojas Vilchez
Miembro del Grupo estudiantil de investigación económica Llaqtay
*El presente es una reproducción del documento original publicado en el Blog Unversitario del diaro Gestión.
Miembro del Grupo estudiantil de investigación económica Llaqtay
*El presente es una reproducción del documento original publicado en el Blog Unversitario del diaro Gestión.
A dos meses de iniciarse la Conferencia de la Naciones Unidas sobre el Cambio Climático – COP 21, en París, en la cual se definirá las reglas para elaborar un acuerdo legalmente vinculante que sea aplicable a nivel internacional para frenar los embates de la contaminación ambiental llegamos a cuenta que este tipo de acciones de gran envergadura, con metas muy ambiciosas, pone en evidencia lo alarmante de la situación causada por la amenaza del Cambio Climático y la ineficiente gestión de los recursos naturales.
Ello nos debe hacer reflexionar acerca de cuál es la posición de nuestro país, cómo se ve y verá afectado a corto y mediano plazo por esta realidad.
El deterioro del medio ambiente en estas últimas décadas a causa del explosivo desarrollo de la industria, el crecimiento de la población, el consumismo y el ineficiente uso de los recursos naturales, se ha presentado a nivel mundial. El Perú no es ajeno a esta situación. Según La Segunda Comunicación Nacional del Perú a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático: “El Perú es uno de los 10 países megadiversos del mundo, tiene el segundo bosque amazónico más extenso, la cadena montañosa tropical de mayor superficie, 84 de las 104 zonas de vida identificadas en el planeta, y 27 de los 32 climas del mundo”. Con mayor énfasis, por los motivos ya mencionados, nuestro país que depende en gran parte de las exportaciones de productos tradicionales, debe tener como prioridad tomar medidas concretas para la preservación del medio ambiente y así garantizar el bienestar de las futuras generaciones de peruanos.
Nuestro país tiene conciencia de que uno de los mayores retos que se tiene en un futuro, no tan lejano, son aquellos en materia ambiental. Por ello se ha propuesto lograr objetivos dentro de esta área para incrementar y proteger el desarrollo de nuestro país y así direccionar su rumbo, las estrategias y medidas que se llevarán a cabo para alcanzarlos.
Al respecto El Plan Bicentenario menciona lo siguiente: “En el Perú, país de desarrollo intermedio, los recursos naturales tienen un papel estratégico; son fundamentales para el sostenimiento de la economía del país porque contribuyen a la satisfacción de las necesidades de la población y al desarrollo de actividades productivas generadoras de bienes y servicios dirigidos tanto al mercado interno como externo”.
Nuestro país espera lograr el aprovechamiento sostenible de sus recursos naturales para bienestar de su población teniendo en cuenta la preservación de la biodiversidad y la cultura milenaria. Para mantener un adecuado estándar de calidad del ambiente para el normal desarrollo de las personas, se requiere el trabajo conjunto e interdisciplinario de las instituciones centrales y locales para orientar y sensibilizar a la población en lo importante de la conservación del medio ambiente pero esto no termina con solo la sensibilización de la población, sino debe pasar por una gestión óptima de nuestros recursos naturales.
La coyuntura actual sobre el medio ambiente es preocupante, a pesar de los esfuerzos de las instituciones gubernamentales. Como joven ciudadana no percibo la realización de medidas contundentes que lleven a un cambio evidente para la población.
Algunos ven la problemática del medio ambiente como algo aislado pero en la realidad es un problema con un trasfondo social y económico que ya está afectando la vida de muchas personas. Por consiguiente, la explotación sostenible de los recursos naturales, así como la gestión de la calidad ambiental son desafíos, aún vigentes, que están siendo afrontamos por el país.
En una ciudad tan poblada como Lima, con 9 838 251 de personas estimadas según cifras del INEI, es palpable la crisis medio-ambiental. Por ejemplo, al dirigirnos a nuestros trabajos o centros de estudios palpamos la contaminación del aire a causa de las emisiones vehiculares del caótico parque automotor. Pero el Perú no es solo Lima; otras ciudades que sufren las consecuencias de la baja calidad del aire son Arequipa, Cerro de Pasco, Chiclayo, entre otras.
Otro ámbito a tratarse con respecto a la gestión medioambiental es la calidad del agua. La contaminación de los ríos y el mar es visible. En las márgenes de los ríos, como el Rímac, con solo recorrer su trayectoria un par de kilómetros, se observa como desde las casas se extienden tubos de desagüe que dan a parar directamente al río; es claro que esas aguas residuales no han sido tratadas previamente.
Según la Autoridad Nacional del Agua (ANA), un total de 21 ríos están contaminados por residuos sólidos, aguas residuales, los relaves de las minas, así como por pasivos industriales, mineros y poblacionales.
Ahora bien, otro aspecto, que es preocupante, con relación a la gestión del agua es que la mayor proporción de la población se ubica en ciudades cuya provisión de agua dulce dependen de estos ríos contaminados.
En nuestro país solo se trata el 22% de los desagües urbanos[1], esta es, pues, otra señal de que aún hay mucho por hacer para atenuar los efectos de la población en el ambiente.
La teoría económica posee ciertos instrumentos para combatir la contaminación y encontrar la manera más eficiente de utilizar los recursos naturales ya que existen fallas de mercado que deben ser reguladas por el Estado. Se debe tener en cuenta, como menciona Roxana Barrantes, “que generalmente se explotan recursos naturales para producir divisas con las cuales se compran alimentos o bienes intermedios para el consumo final, no necesariamente para invertir y ampliar la capacidad productiva del país”. Ese parece ser el caso de nuestro país, así como de muchos países en vías de desarrollo.
Entre estos instrumentos encontramos la internalización de los costos ambientales por parte de las empresas. Pero ¿qué son los costos ambientales? Savage y Jasch (2004)[2], proponen una definición, son aquellos costes claramente relacionados con el control o eliminación de la contaminación, tales como los costes para prevenir la generación de emisiones contaminantes o los costes de tratamiento de residuos generados. Al estimar estos costos las empresas y gobiernos podrán tomar acciones para disminuirlos. Sin embargo, al introducir estos costos dentro de su estructura de producción existe el riesgo de que su internalización disminuya los salarios de los trabajadores o eleve los precios de los productos; pero, de otro lado, también incentivará a las empresas a replantear sus estrategias y llegar a una mayor eficiencia en el uso de los recursos naturales; al ser usados con mayor eficiencia tendería a disminuir los costos.
En el Perú la internalización de costos está normada por la Ley Nº 28611 – Ley General del Ambiente, que menciona en el Artículo VIII: “Toda persona natural o jurídica, pública o privada, debe asumir el costo de los riesgos o daños que genere sobre el ambiente. El costo de las acciones de prevención, vigilancia, restauración, rehabilitación, reparación y la eventual compensación, relacionadas con la protección del ambiente y de sus componentes de los impactos negativos de las actividades humanas debe ser asumido por los causantes de dichos impactos”.
Se ha mencionado brevemente la internalización de los costos pero existe una gama de instrumentos económicos en materia ambiental. Por ello, el papel de los economistas para elaborar y aplicar el análisis económico orientado a enfrentar la contaminación del medio ambiente es crucial en la actualidad y así garantizar el futuro desarrollo de nuestro país. Sin embargo, todos los esfuerzos mencionados no podrían llevarse a cabo sin un fortalecimiento de las instituciones públicas encargadas de promover y velar por la conservación de los recursos naturales. Otro desafío pendiente sigue siendo, la sensibilización de la población para que desde ella nazca la valorización por nuestros recursos y por el cuidado del medio ambiente. Como dijera nuestro vate César Vallejo: “Hay, hermanos, muchísimo por hacer”.
Referencias
[1] Autoridad Nacional del Agua, Dirección de Conservación y Planeamiento de los Recursos Hídricos. (2011). Diagnóstico y plan de gestión de los recursos hídricos en la cuenca de Madre de Dios – Fase I. Puerto Maldonado, Perú.
[2] Savage, D. E. y Jasch, C. (2004). International guidelines on Environmental Management Accounting (EMA). New York: International Federation of Accountants.
jueves, noviembre 20, 2014
Escribe:
Alejandro Javier Pérez Portocarrero
Alejandro Javier Pérez Portocarrero es miembro del Grupo Llaqtay y estudiante de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. En el año 2014, su ensayo obtuvo el primer lugar en el Concurso Nacional de Ensayos "Perú: Agenda Nacional Pendiente, una visión de los jóvenes" organizado por el CIES, el CEPLAN y el Diario El Comercio.
El Perú busca,
para el 2030, convertirse en un país desarrollado y sin pobreza. Asimismo,
pertenecer a la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE).
Para lograr estos objetivos se plantea superar tres desafíos: la disminución de
la desigualdad, la lucha contra el cambio climático y el fortalecimiento de la
democracia. El presente ensayo aborda el desarrollo desde un enfoque
multidimensional, que involucra calidad de vida e igualdad de oportunidades.
Las propuestas de política van desde lo económico a lo social, enfatizando el
papel de las instituciones dentro de una sociedad como la nuestra.
Para nuestro
bicentenario, y en adelante, el Perú espera haberse convertido en un país
desarrollado, miembro de la OCDE. Dicho objetivo exige plantearnos desafíos que
superar. El primero es el de la desigualdad, porque el desarrollo solo será
posible si cerramos las brechas de ingresos y oportunidades. El segundo desafío
es la lucha contra el cambio climático, porque desarrollo no solo involucra un mejor
desempeño económico, también calidad de vida. El último es el de la democracia,
porque desarrollo significa tener instituciones inclusivas. Si logramos superar
estos desafíos, habremos dado paso a una reforma política y social duradera.
Políticas públicas
Reducir la
pobreza se logrará reduciendo el subempleo. Tenemos que incorporar a estos
trabajadores al sector formal, brindándoles capacitación y condiciones
laborales decentes. Si hoy ofrecemos oportunidades, en el futuro no
necesitaremos caridad. Esto implica una legislación laboral adecuada, que
permita una eficiente supervisión y la incorporación justa de mujeres y de
personas con discapacidad. En el campo regional, es preciso llevar a cabo
políticas orientadas a la integración e industrialización. Hacen falta
infraestructura y macroregiones económicas, que vayan a la par con la
aplicación del Plan de Diversificación Productiva.
Luchar contra
el cambio climático a escala nacional requiere mejorar la protección de
nuestros ecosistemas, reducir los gases de efecto invernadero y progresar en la
gestión ambiental. La extracción de nuestros recursos debe desarrollarse con
respeto a nuestros ecosistemas y poblaciones. Asimismo, es importante mejorar
la gestión forestal, de diversidad biológica y de recursos para la vida humana,
así como fortalecer el trabajo del Ministerio del Ambiente (Minam) en la
regulación y erradicación de industrias ilegales. A escala mundial, el Perú,
como principal involucrado, debe impulsar el compromiso de la comunidad internacional.
Para ello, se hace preciso el uso de energía no contaminante y la aplicación de
un modelo de crecimiento alternativo con un nuevo patrón de consumo
sustentable. Construir nuestra democracia parte de entender el desarrollo como
libertad, derecho e inclusión. La reducción del desorden social vendrá con el
fortalecimiento de nuestras instituciones. Necesitamos fortalecer el sistema de
representación política descentralizando las actividades polí-
tico-administrativas, y no favorecer la corrupción. También debemos exigir a
los movimientos políticos su articulación, para permitir un proyecto de
desarrollo nacional. Es necesario desarrollar un Estado social sobre una base
pluralista y tolerante, que se comprometa con brindar bienes públicos de
calidad y en igualdad de oportunidades. No podemos hablar de crecimiento con
inclusión social si continuamos teniendo ciudadanos de “segunda clase”.
El aporte de
la juventud
Alcanzar
nuestro desarrollo va mucho más allá de crecer económicamente. Implica reducir desigualdades,
crear un medio ambiente sano y oportunidades en una sociedad democrática. Ante
estos desafíos, todos los peruanos, y sobre todo los jóvenes, tenemos el deber
de participar. La juventud es fundamental en el desarrollo del país. En
principio, porque somos los que viviremos más tiempo y reemplazaremos a las
actuales generaciones en la dirección del país. La otra razón es nuestra
responsabilidad histórica de salir del tercer mundo.
Vivir en un
país sin pobres significará solucionar los problemas de distribución de
ingresos entre las personas. Esto quiere decir que debemos generar empleo con
mayor productividad. Más productividad representa más capacidades y esta se
logra con más y mejor educación. Como jóvenes, desempeñamos el papel principal en
ese aspecto, y nuestra tarea consiste en exigir calidad de educación y
aprovecharla. Esta calidad debe darse, cualquiera que sea su administración,
pública o privada, y cualquiera que sea su nivel, básico o superior. No podemos
esperar ser un país desarrollado si resultamos desaprobados en las evaluaciones
que estos hacen. Tal es el caso de la reciente prueba PISA, elaborada por la
OCDE, en la que nuestro país se ubica en último lugar. La nueva ley
universitaria representa tan solo el primer paso. Para lograr una verdadera
reforma, esta tiene que ir acompañada de una política nacional. No basta con
regular la educación, hace falta impulsarla y esto requiere más presupuesto. La
política nacional de educación tiene que ser integral y seria. Comprometamos
a nuestros representantes con la educación. Esa es una de las mayores
herramientas para nuestro desarrollo.
Nuestro papel
es también fundamental en la lucha contra el cambio climático. Nos corresponde
a nosotros, los jóvenes, modificar los patrones de consumo de nuestra sociedad,
respetando el medio ambiente y comprometiéndonos en su preservación. Reforcemos
las actividades que promueven conciencia, tal como lo vienen haciendo
colectivos de jóvenes ambientalistas y animalistas. Seamos parte del debate y
pidamos a nuestros gobernantes hechos y no palabras. Que se den facilidades
para aquellas industrias sustentables e impongamos impuestos, y prohibamos las
que no lo son.
El
fortalecimiento de nuestra democracia incluye la participación de los jóvenes.
Velar por el respeto de nuestros derechos y el de todos los peruanos es una
necesidad y un deber. Promovamos un plan nacional de búsqueda de nuestros miles
de desaparecidos durante el conflicto armado interno. Reconocer a nuestros
muertos y darles justicia a sus familias es lograr la reconciliación nacional.
Luchar frontalmente contra los corruptos también es democracia. Que hagan obras
y que no roben debe ser la regla, no la excepción. Consolidemos nuestra
democracia con instituciones inclusivas que incorporen a todos los peruanos en
una sola ciudadanía. Sin políticas inclusivas concretas, el discurso de
crecimiento con inclusión social solo será eso, un discurso. Dependerá de
nosotros el Perú que tengamos en los próximos años.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Search
Redes sociales
Blogger templates
Popular Posts
-
El Grupo estudiantil de investigación económica Llaqtay tiene como objetivo principal convertirse en un referente estudiantil que busque im...
-
Día lunes 14 de setiembre Fredy Vargas, director nacional de prospectiva y estudios estratégicos del CEPLAN. Cristhiam Gonzá...
-
Escribe: Cristian Bancayan Navarro Cristian Bancayan Navarro es miembro del Grupo Llaqtay y estudiante de la Universidad Nacional Mayo...
-
Escribe: Alejandro Javier Pérez Portocarrero Alejandro Javier Pérez Portocarrero es miembro del Grupo Llaqtay y estudiante de la Unive...
-
Por: Alejandro Javier Pérez Portocarrero Miembro del Grupo estudiantil de investigación económica Llaqtay *El presente es una versión am...
-
Correo electrónico: LlaqtayUNMSM@gmai l.com https://www.facebook.com/llaqtay/ llaqtaysanmarcos .blogspot.com Dirección: Facultad de Cienc...
-
Por: Yuliana Rojas Vilchez Miembro del Grupo estudiantil de investigación económica Llaqtay *El presente es una reproducción del documen...
-
Miembros del Grupo Estudiantil de Investigación Económica Llaqtay (2016) Aguilar Cardenas, Gianpierre Anderson Alejos , Javier Humbert...
-
El Grupo Estudiantil de Investigación Económica Llaqtay se complace en invitar a la comunidad sanmarquina y a la sociedad en general, a pa...
Etiquetas
Blog Archive
Con tecnología de Blogger.
